Fiestas de San Isidro
Vuelven las fiestas a nuestro pueblo como cada año, aunque en esta ocasión será una celebración especial. El Puente cumple 75 años; 75 años celebrando la festividad de nuestro patrón, San Isidro, tan ligado al campo, a la naturaleza, a la vida. Mayo es su mes, y para adornar la fiesta, la primavera nos ofrece un espectáculo de color a nuestro alrededor: amapolas, margaritas y verdes álamos engalanan nuestras fiestas.
Un pueblo en fiestas es un pueblo alegre, que se muestra cantando, bailando, que se une para disfrutar de un momento de encuentro entre los que vivimos en él y los que un día se marcharon.
Precisamente quienes ya no viven en elPuente y regresan durante las fiestas son los que más se asombran con el aspecto que presenta hoy nuestro pueblo. El Puente va cambiando y cada uno de nosotros podemos y debemos contribuir a embellecer, cuidar y respetar el entorno, el legado que hemos recibido de nuestros mayores.
Elentorno es fundamental para la felicidad, para el bienestar de cualquier persona, y esto a veces se nos olvida. Cuidarlo es algo que nos toca a todos. Podemos mejorar la belleza de cuánto nos rodea, sembrando y cuidando flores, pintando las fachadas de las casas, enluciendo en algunos casos, conservando las construcciones antiguas que le dan valor (a todos nos gusta admirar los sobrios muros de piedra de las casonas antiguas, tan llenos de historia).
Pero además un pueblo en fiestas debe adornarse, lucir geranios, claveles y rosas en los balcones, ¡que se note que estamos en fiestas!
Hay tantos gestos que ayudan a mejorar el ambiente en el que vivimos que no caben en estas páginas. Algunas cosas son muy sencillas de hacer: respetar nuestros jardines y árboles, no tirar basuras o plásticos (que se ven en los alrededores de algunas zonas emblemáticas, como la Fuente Vieja), reciclar los residuos, separándolos según sea su procedencia, ahorrar energía, una energía que cuesta mucho producir, y que ya nuestro pueblo contribuye a que sea más limpia con la nueva planta de energía solar.
Con el cambio de algunos hábitos diarios también conseguiremos vivir mejor. El uso del coche en un pueblo pequeño como este, es inútil en muchas ocasiones. Podemos usar la bici para ir de punta a punta con más facilidad que en otros sitios –tenemos la suerte de tener un pueblo llano-.
Eso ahorrará contaminación, consumo energético, y ruido a todos los vecinos (aparte de dinero).
De todos los valores que nos gustaría mejorar hay uno que a los puenteños y puenteñas nos emociona especialmente: el agua. Seguramente es el bien más preciado que tenemos aunque a veces no lo valoremos lo suficiente. Hemos sufrido más de una vez largas sequías, que también sirvieron para enseñarnos a ahorrar y no derrochar. Sin embargo, olvidamos con rapidez y en cuanto pasa la situación crítica volvemos a ver agua malgastada inútilmente; gente regando las baldosas del patio, como si fueran verdaderos campos de arroz. Tenemos que dar ejemplo y tomar conciencia de una vez de la importancia y escasez del agua, contribuyendo a que no se derroche. Nos lo debemos a nosotros mismos. Y se lo debemos al río.
Deseamos que en estas fiestas todos los vecinos y visitantes disfruten de un Puente hermoso, felices fiestas.

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